jeudi 8 juillet 2010

Japon : différence ou décalage?

14 mai 2010, arrivée à l'aéroport international de Nagoya.  Tout est calme, tout est propre, il n'y a personne, il est 22h30.  Recherche d'un logement, après avoir été guidé par 6 jeunes émèchés, fraichement sortis du bureau.  Hôtel le moins cher, 75 euros la nuit, gloups... Welcome to Japan!

Nous avons rendez-vous avec Marc et Djam, rencontrés en Mongolie, pour deux semaines de voyage à bord de leur Dahaitsu 600 louée.  On s'y engouffre avec tous nos sacs et bien vite, on fête nos retrouvailles autour d'un barbecue royal dans une forêt luxuriante.  Le lendemain : baignage dans l'océan Pacifique, un doux sentiment de liberté nous enrobe.  Après le bain, un pêcheur de homards nous en donnera 2; on sort le réchaud, éminçons aïl et oignons, et on se fait un festin sur le parking aux vues des japonais, entre choqués et amusés!
On passera les jours suivants à camper sur les plages du Pacifique et dans le parc national du mont Fuji, icône du Japon, autour des 5 lacs.  Baignade, poissons grillés au feu de bois, sushis et sashimis frais à l'apéro, gigantesques cascades, cours d'expressions suisses, grottes de glace, repas dans un resto traditionnel japs, petit déj royaux avec boissons à volonté où on restera des heures pour recharger ipod et appareils photos... L'ambiance est cool, calme, on a retrogradé et on "cruise" gentiment en 3ème! Tout ce qu'il nous fallait après la frénésie chinoise.  Après le repos, place à l'action : ascension du Fuji jusqu'au camp 8 (trop de neige au delà et pas équipés).  Il fait beau, la montagne est quasi déserte et on marchera pendant toute la journée tranquillement.  Neige et soleil, splendide!

Tokyo : étrange.  Il y a peu de bruit, tous les sons sont atténués par la discretion et le respect des habitants.  Tout est asceptisé, le traffic fluide, les camions blinquent!  On expérimente l'excellente cuisine japonaise dans un resto traditionnel, les "vrais" sushis avec notre ami Hiroki, rencontré au Lac Baïkal, les magazins de technologie top, les quartiers de grattes-ciel (vus du 48 ème étage!), les magazins de musique (pour une petite session de batterie), les salles de jeux bondées où une musique/bruit insupportable (stimuli pour les japonais!?) hurle.  Par contre, la plupart des cyber cafés et hotels capsules sont interdits aux femmes...  Certains jeunes, au look extravagants, se rassemblent pour se décharger du stress de la semaine, les japonais sont vraiment bizarres.  On dormira en dehors de la ville, sous tente, à côté d'un cimetière, tant les hôtels sont inabordables.

Retour à la Nature, dans les magnifiques jardins de Mito (3000 pruniers, forêt de bambous, petits lacs, splendide maison traditionnelle, ....) superbement entretenus.  Direction ensuite les Alpes japonaises, magnifiques montagnes verdoyantes, où on s'est baigné dans des sources d'eau chaude (onsen), histoire de se récurer à fond après près de deux semaines de voyage et camping.

On quitte nos amis suisses et rejoint Tokyo où on a fêté l'anniversaire de Charles.  Au menu : excellents sushis, paisible et inspirante cérémonie de thé, intense massage shiatsu, tranquille dîner au goûts variés.  Plutôt sympa!

Le Japon est séduisant, la nature superbe, la cuisine vraiment excellente, par contre le sourire omniprésent (consensuel), accompagné d'une courbette, de la plupart des japonais cachent, selon nous, le fond de leur pensée.  Respect ou hypocrisie?  Sentiment mitigé et quelque peu dérangeant.   Le strict respect des règles prédomine chez ce peuple introverti qui nous "laisse en paix", ce qui est agréable.  Pays à découvrir donc, mais de préférence avec un portefeuille bien rempli!

YuCha

Japon

14 Mayo 2010, llegada al aeropuerto internacional de Nagoya. Todo está muy tranquilo, limpio, no hay nadie, son las 22h30. Buscamos un hotel. Después de haber estado guiados por un grupo de jóvenes que acababan de salir de la oficina, conseguimos uno, el más barato que encontramos, 75 euros la noche, gloups!, bienvenidos a la vida en Japón!

Hemos quedado con Marc y Djam, la pareja con la que estuvimos en Mongolia, con los que pasaremos dos semanas en el Dahiatsu 600 que han alquilado. Metemos todo en el coche, y en poco tiempo nos encontramos en medio del bosque haciendo un pequeño "asadero". Al día siguiente nos bañamos en el Oceano Pacífico, nos rodea un agradable sentimiento de libertad. Después del baño, nos encontramos con un pescador que nos regala dos langostas. Las preparamos con ajo y cebolla y las cocinamos, nos hacemos un festín en el parking ante la mirada de los presentes, todo un espectáculo para ellos!

Los próximos días los pasamos acampando en las playas del Pacífico, y en el parque natural del monte Fuji, icono de Japón, alrededor de los 5 lagos que existen en la zona. Baños, magnífico atardecer y amanecer,  parrilladas de pescado, sushis y sashimis frescos como aperitivo, curso de expresiones suizas, cuevas con estalactitas de hielo, cascadas, comida en un restaurante tradicional japones, desayuno "de reyes" con libre consumisión de bebidas, donde permanecemos horas para cargar los ipods, camaras... Hay un buen ambiente, tranquilo, el ritmo se ralentiza, lo necesitabamos después del frenesí vivido en China. Después del descanso viene la acción: ascenso del monte Fuji hasta la octava base (mucha nieve a partir de ahí, y no estamos bien equipados). Hace buen tiempo, la montaña esta casi desierta, caminamos tranquilamente. Nieve y sol, esplendido!

Tokyo: extraño. Poco ruido, todos los sonidos se atenuan por la discreción y el respeto de sus habitantes. Todo esta extremamente limpio, el tráfico es fluido, los camiones están inmaculados! Descubrimos la ciudad: la excelente cocina japonesa en un retaurante tradicional; los verdaderos sushis con nuestro amigo Hiroki, a quien conocimos en el lago Baikal; tiendas donde se vende el último grito en tecnología; la zona de rascacielos, vista desde el piso 48!; las tiendas de música, con una pequeña sesión de bateria para Charly!; las salas de juegos "abarrotadas", donde la música/ruido es simplemente insoportable (estímulo para los japoneses); ciber cafés y hoteles cápsula donde se prohíbe la entrada a la mujeres; las calles estrechas repletas de carteles; jóvenes con un look hiper extravagante que se reúnen en una zona de la ciudad para exhibirse, y así liberarse del estrés de la semana... los japoneses son realmente raros. Dormimos en las afueras de la ciudad, en "caseta", al lado de un cementerio, los hoteles son carísimos!

Vuelta a la naturaleza, en el magnífico jardín de Mito (3000 ciruelos, bosque de bambúes, pequeños lagos, espléndida casa tradicional,...), muy bien cuidado. Siguiente destino: los Alpes japoneses, magníficas montañas verdes donde tomamos un baño en las aguas termales de origen volcánico (onsen), sienta muy bien después de dos semanas de viaje y camping ;)

Nos despedimos de nuestros amigos suizos y volvemos a Tokyo donde festejamos el cumpleaños de Charly. Como menu: excelentes sushis, apacible et inspiradora ceremonia de té, intenso masaje shiatsu, tranquila cena con platos variados. Original!

Japón seduce con su magnífica naturaleza y su cocina realmente excelente, sin embargo, la sonrisa omnipresente, acompañada de una inclinación, de la mayoría de los japoneses, esconde, para nosotros, el fondo de su pensamiento. Respeto o hipocresía? Extraño sentimiento. Los japones son personas introvertidas que respetan al máximo las reglas, pero te dejan tranquilo, no agobian, eso es bastante agradable. País a descubrir, eso sí, con la cartera bien llena!

YuCha

1 commentaire:

  1. Que buena la entrada, gran descripción de la experiencia en este tramo de la aventura... está claro que tienen el don de la palabra!!

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